domingo, 3 de junio de 2007

Flipada nº 5 (estival)

Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, navegaba yo esta mañana por el litoral mediterráneo y … ¡Allí estaban! Asándose al sol vuelta y vuelta. Cienes y cienes de cuerpos adquiriendo el color “gamba de 6€/ud.”, prestando sus dermis a la despiadada acción de los rayos UVA (mala uva en algún caso) UVB y demás emisiones del Astro Rey en la esperanza de la pronta acción de la melanina.

El olor a cremas bronceadoras, protectoras, aftersunes, hidratantes, antiarrugas y demás productos cosmético-detergentes inundaba toda la brisa marina.

Una suerte de bosque de toldos, sombrillas y parasoles varios me impedía ver con claridad el habitual paisaje de edificios desiguales, auténticos atentados contra el buen gusto y la arquitectura.

Ante la zozobra que me invadía y que amenazaba con extenderse al resto de mi barco (lo que nos habría llevado a pique y no era plan), decidí enviar un SMS a Peter Pan solicitando una tregua para poder regresar a mi refugio de Nunca Jamás y esperar tranquilo al fin del estío.

No tardó Peter en responder con otro SMS que rezaba: “Ok. Y tmb sty sbrvolnd Isl Canrs i m ps l msm. Ns vms n NJ. Xo” Lo que yo acerté a traducir como: “De acuerdo. Yo también estoy sobrevolando las Islas Canarias y aprecio la misma situación. Estaré esperándole en Nunca Jamás. Reciba mis más cordiales saludos”.

De modo querido lector que a partir de hoy y hasta finales del verano escribiré desde mi remota residencia, con las dificultades técnicas que ello entraña y que seguramente repercutirán en la apariencia de mis escritos (cambio de tipografía, etc.).


Con Dios.

sábado, 2 de junio de 2007

Vive la Différence!

Hay muchas cosas que todos los seres humanos tenemos en común, que yo, por obvias, no voy a enumerar aquí y ahora, pero el ser humano está empeñado en buscar las diferencias. Unas veces so pretexto de encontrar la originalidad, una identidad, otras de luchar contra la globalización, contra la uniformidad, etc.

Lo cierto es que de puro ir cada cual a su bola, hemos construido un mundo basado en las banderas, en los uniformes, en las razas, en las doctrinas, en definitiva: en las diferencias.

Se hacen grandes discursos sobre la solidaridad, la ayuda al desarrollo, la lucha de clases, pero siempre desde puntos de vista doctrinales, con símbolos diferenciadores.

Se pretende la paz mundial, pero no buscando puntos comunes, vías de acercamiento, no. “Si vis pacem, para bellum”, decía un antiguo texto romano y esa es la moraleja: sólo se consigue la paz mediante la guerra, imponiendo unos sus condiciones a otros.
Si yo soy blanco, el negro es diferente, si soy español el ruso es diferente, si soy cristiano el musulmán es diferente. Utilizaré cualquiera de estas diferencias para atacarle.

Como español (he ahí un gentilicio que me diferencia de los demás), estoy viviendo en los últimos años una auténtica borrachera nacionalista. Se buscan diferencias históricas, diferencias lingüísticas, diferencias culturales. Se ha llegado a barajar en mítines políticos hasta el factor Rh.

Vamos a ver, está claro que hay, va a haber y es bueno que haya, diferencias culturales, pero se pueden utilizar para complementarnos mutuamente, no para tirárnoslas a la cabeza.

Es evidente que un árabe y yo somos distintos y eso ni hay quien lo cambie, ni debe cambiarse, así pues tenemos dos opciones:

A) Nos agredimos mutuamente para que prevalezca, al menos por un tiempo, uno de los dos.

B) Él me instruye en su cultura y yo a él en la mía y ambos habremos ganado mucho.

Como siempre, detrás de todo esto está el poder. Queremos dominar. Vivimos nuestra vida en función de los éxitos sobre los demás.

Antiguamente, la dificultad en la comunicación era una buena excusa para no entendernos, pero hoy en día lo que yo estoy escribiendo, dentro un rato estará a la vista de todo el mundo. Internet: ¡qué gran herramienta para el acercamiento! Pues dese el lector una vuelta por la red y verá, en la mayoría de los casos, exactamente lo contrario: Internet pone al prójimo más a tiro para intentar incordiarle.

Con Dios

viernes, 1 de junio de 2007

It was forty years ago today ...



Hoy hace exactamente 40 años que se publicó “Sergeant Pepper’s Lonely Hearts Club Band”. Creo que no se puede añadir nada a lo mucho que ya se ha dicho tanto sobre Los Beatles, como sobre el propio álbum y, desde luego yo no voy añadir nada.

Se trata simplemente de un homenaje personal a un grupo que marcó un antes y un después en la historia y a su disco más emblemático.

Como habrá observado el lector, no estoy opinando sobre el grupo, ni sobre el disco. Le recomiendo que lo escuche. Aunque ya lo haya hecho, hágalo de nuevo.

Con Dios

Radio La Ortiga