viernes, 4 de mayo de 2007

Flipada nº 1

Cuando voy por la calle, no suelo fijarme en los escaparates, porque soy uno de esos tipos que cuando tienen que comprar algo, lo buscan en los sitios donde saben que se vende y lo compran donde más les conviene (que suele ser donde más barato esté).

Hace unas fechas me vi implicado en la compra de un regalo para una amiga que cumplía años, mejor dicho para dos amigas que cumplían años y lo celebraban el mismo día. La cuestión es que tuve que entrar en una tienda donde vendían … la verdad es que no sé como definir lo que vendían, dejémoslo en “artículos para regalo” (aunque creo recordar que también vendían muebles de cuestionable utilidad).

El caso es que menos mal que yo no tenía que elegir los regalos, porque les juro que no habría sabido qué comprar.

Los “regalos” que se ofrecían en el establecimiento eran cosas como: cajas de diferentes formas y materiales que a lo sumo podían servir para guardar clips; figuras procedentes de todos los puntos de planeta, algunas alegóricas a su procedencia, otras absolutamente demenciales (sirva como ejemplo una figurita de porcelana Made in China representando a Fidel Castro); lámparas absolutamente imposibles; etc. Se lo dije a mis acompañantes, mejor dicho a quienes yo acompañaba: lo único que yo le regalaría de aquí a un amigo es el extintor que cuelga de esa pared.

Compramos (compraron) las cajitas en cuestión para una de las amigas y unas bolas a rayas de varios tamaños para la otra amiga. Y pásmense: les gustaron. Por lo visto eran unos objetos absolutamente imprescindibles en sus respectivos hogares. Y no fue un cumplido porque he ido a sus casas y estaban en lugares bien visibles. Yo me estaba quedando tan a cuadros que me podían haber disecado y venderme también en la tienda de regalos.

O soy de otro planeta, o me estoy haciendo viejo, o ¿qué sé yo? Lo cierto es que si fuese de otro planeta, mis padres me lo habrían dicho y debería tener superpoderes. También es cierto que me estoy haciendo viejo, pero no creo que en mis tiempos jóvenes hubiera podido comprar nada en esa tienda, de modo sólo queda la tercera opción ¿qué sé yo? Vamos, que estoy como al principio. Y, además, ni siquiera sé por qué he escrito esto.

Con Dios.

Beca Universitaria

Bueno, bueno, bueno. La Universidad Complutense de Madrid ha querido unirse a la celebración del nacimiento de la Infanta Sofía y le ha regalado una reserva de plaza en esa Universidad.

Según estadísticas oficiales de 2006:

http://www.emes.es/Portals/25/estadisticas/UCM_SelectividadJunio2006.pdf

el 11,30 % de los alumnos que se presentaron a las pruebas de selectividad para entrar en la Complutense fueron rechazados… repito: rechazados, no suspendidos. Estamos hablando de 961 chavales/as.

El caso es que la Infanta Sofía a sus tres días de madurez, ya tiene plaza en la Complutense. Pero, españoles, no os amarguéis, la Familia Real son seres humanos como cualquiera, que no gozan de más privilegios que cualquier ciudadano, seres que se ganan la vida con el sudor de su frente, como no cesan de repetirles en las misas a las que sin duda acuden todos los domingos y fiestas de guardar.

De parte de Garfio y para el mundo: ¡Esto es una mierda!

Pero no se preocupen. Aquí lo verdaderamente importante es que la final de la Copa de la UEFA la van a jugar el RCD Espanyol y el Sevilla CF o que la Pantoja se ha tenido que cambiar una compresa de diseño en los calabozos de Marbella. Eso sí, ha salido a cambio de la módica fianza de 90000 €, que viene a ser más o menos lo que le sobra al españolito medio después de un fin de semana (me niego a poner “finde”) de marchita por los bares. Vamos que si a mi meten en el talego por cualquier giliflautez me busco en el monedero entre la calderilla 180 billetes de 500 € (que por lo visto existen) y todavía llego antes de que me cierren el After Hours.

Disculpe el lector la migración de un asunto al otro. Vuelvo con la Borboncita.

Tampoco quiero que nadie crea que me cebo en un bebé de tres días. No. Me cebo en lo que por desgracia le toca representar. Me cebo en lo que la opinión pública opina públicamente sobre la cuestión. Si esa distinción se la hubieran dado a Juana la Loca, lo entendería. Eran otros tiempos. Pero ahora … Siglo XXI y nosotros como en la Edad Media.

Con Dios.

miércoles, 2 de mayo de 2007

España de parto

Ya tenemos otra Borboncita. La verdad es que nuestra Familia Real se lo pasa en grande. A lo mejor es que no tienen TV. O a lo mejor es que no la ven (lo cual dice en favor de su inteligencia, para mayor tranquilidad patria).

Nació el otro día, pesó 3 kg y pico y midió aproximadamente medio metro y … ¡YA LA LLAMAN ALTEZA! ¡Con una estatura de medio metro! Claro que si tenemos en cuenta a los que llaman “Grandes de España”... Deberían llamar altezas y grandes de España a los jugadores de la Selección Española de Baloncesto. Esos sí que lo son, por estatura y por méritos.

Pero volvamos a la Familia Real

Visto lo visto con su Alteza (¿?) Real, la Infanta Leonor, me asaltan varias preguntas de especial trascendencia:

  • Pregunta de especial trascendencia nº 1: ¿Para cuándo la biografía de la Infanta Sofía?
  • Pregunta de especial trascendencia nº 2: ¿Qué ducado le depara la fortuna? (serviría la pregunta para un anuncio de tabaco, pero como está prohibido…).
  • Pregunta de especial trascendencia nº 3: ¿Para cuándo el Real Bautizo?
  • Pregunta de especial trascendencia nº 4: ¿Cuántos invitados habrá?
  • Pregunta de especial trascendencia nº 5: ¿Me invitarán a mi?


Podría seguir formulando preguntas de especial trascendencia, pero me paso a comentarios más banales, como por ejemplo el follón que hay que armar para que Doña Leonor reine.

Veamos, no estoy muy puesto en estas cosas, ya que a mi lo de los reyes no me resulta muy agradable desde que mis padres me contaron que eran ellos los que me ponían los regalos la noche del 5 de enero. Pero digo, veamos: parece ser que la niña al no ser niño, no tiene el acceso al trono lo que se dice franco (he estado a punto de ponerlo con mayúsculas para darle más morbo al tema), de modo que hay que cambiar la incambiable Constitución.

La cuestión se habría resuelto, muy a pesar de la igualdad hombre-mujer, si el segundo retoño hubiese sido niño: Leonor se queda sin trono, reina el otro y ya está. Pero va y es niña (estos Borbones …). Moraleja: hace falta otro, a ver si por mimetismo con lo que sucedió en la anterior generación, a la tercera va la vencida (en este caso la vencida será Leonor, la pobre …)

Sería todo un respiro para España, ya que no habría que tocar la Constitución, que por lo visto es algo que da bastante aprensión en este país. De modo queridos lectores (si los hay) que ya saben … en el 2008, herederO.

La verdad es que este tipo de cosas las lee uno en los libros de historia y se pasa un rato entretenido con los avatares de los antiguos reyes, pero si las lee en el diario de la mañana, la cosa tiene bastante menos guasa. Es hora de la III República. A ver si también en este caso a la tercera va la vencida (que de nuevo sería la pobre Leonor).

Con Dios.

Radio La Ortiga