
He querido entender que sería una muestra de pedantería por mi parte entrar en la estilística del bló (*), ya que llevo en esto bastante poco tiempo y algunos de los resultados que el visitante puede ver en este barco son fruto de improvisaciones y casualidades. Por otra parte, siguiendo un poco hacia atrás la cadena, he podido comprobar que el estilo ha sido ya tratado por varios participantes sin duda más cualificados que yo. Así pues, me voy a centrar en la forma de escribir, en la corrección del texto y aún así, tal vez no quede demasiado acertado. No sé. Pero bueno, que el Sr. Bugman haya pensado en mi, es algo que mi vanidad no puede pasar por alto, de modo que allá voy.
Primer consejo. No atente contra el idioma. Mire, a todos nos gusta que nuestros lectores nos consideren gente erudita, con solvencia en el manejo del lenguaje, pero rebuscar las palabras con que se pretende expresar una idea es entrar en un terreno incierto. Es mucho más eficaz y tal vez menos vergonzoso, expresarse con palabras llanas, de uso común, que meter la pata por irse a los Cerros de Úbeda. Imaginemos que vamos a contar que el otro día nos forzaron el coche y nos robaron. Si usted pone: “Ahí estaba un servidor de Dios y de ustedes, contemplando extáticamente a mi entrañable móvil con motor de combustión interna alternativa y encendido por compresión, brutalmente desgarrado, profanado, violado, ultrajado … “ peca usted de barroco. Puede que en un contexto puntual venga a cuento, pero si no, cansa. Peor es, desde luego, si usted pone: “Y yo me pensé: tuvistes mucha ignominiosa fortuna de haber encontradote con lo que unos desalmados carentes de alma le habían acaecido a tu vehículo propulsor”. Aquí peca usted de terrorista. Lo puede resolver con un simple y elegante: “se me cayó el alma a los pies al ver mi coche forzado”. Oiga, y tan bien que le queda.
Segundo consejo. Ojo a la ortografía. Vamos a ver, esto es un medio en el que se escribe a golpe de tecla, a veces bastante deprisa y el gazapo existe. Se puede usted olvidar de poner alguna tilde, comerse alguna hache,
Tercer consejo. No convierta su artículo en una máquina del tiempo. Me explico. Si usted empieza a escribir utilizando el presente, quédese ahí a no ser que cite usted algo del pasado o ilustre usted una situación determinada. Fíjese: “Acababa de salir de mi casa, cuando a la vuelta de la esquina, vería a una señora que se cayó y yo le digo : señora ¿se ha hecho usted daño? Hará el favor intentar levantarse”. Vea la cantidad de idas y vueltas en el tiempo que ha dado su episodio con la señora.
En fin, confirmará el lector que me he centrado sobre todo en la forma de escribir y es que coincido con el Sr. Bugman en que un bló se hace para ser leído y por lo tanto, ha de estar bien “escribido”.
Vean los tres consejos del Sr. Bugman.
(*) Me he empeñado en una cruzada: hispanizar la palabra blog. En los Sin-Logismos de Bugman, algún comentarista sugirió bló (con tilde y todo) y me gustó. El que quiera que se apunte, no hay que pagar derechos.
Con Dios.